Rusia ha lanzado uno de sus mayores ataques aéreos de la guerra contra ciudades e infraestructuras de Ucrania, mientras el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, señalaba avances en las conversaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra.
Rusia desplegó 653 drones y 51 misiles en el bombardeo nocturno que comenzó el viernes y que atacó instalaciones energéticas e infraestructura crítica en todo el país, dijeron funcionarios ucranianos.
Al menos ocho personas resultaron heridas en los ataques, que el ministro del Interior, Ihor Klymenko, confirmó que afectaron a 29 lugares diferentes.
El ataque cortó temporalmente el suministro eléctrico a la planta nuclear de Zaporizhia, lo que generó nuevas preocupaciones sobre la seguridad del reactor.